Autora: Dulce Letona

Jounie Montiel, mejor conocida como “Jounie la magnífica”, una de las mejores ilusionistas de la Vegas, tenía la capacidad de sorprender a público con tan solo un chasquido, los dejaba atónitos con sus trucos, incluso los atrapa magos no sabían cómo desenmascararla, con tan solo veinte años ya tenía fama y una gran fortuna.

Jounie iba a presentarse en los mejores escenarios de las Vegas con un nuevo truco, llamó a un espectador para este, todos la miraban con atención para ver que sucedía con el espectador, pero Jounie nunca se imaginó que su truco acabaría en tragedia. Demandaron al escenario y Jounie fue despedida de las Vegas, sus fans la olvidaron y su fortuna poco a poco se desvaneció, Jounie quedó en bancarrota y no lo toleró porque en ella sin saberlo vivía un monstruo “la ambición”.

Por volver a obtener su fortuna quiso robar usando su mejor arma, la magia, la gente al pasar a su lado perdía misteriosamente su billetera, joyas, dinero, pero para Jounie no era suficiente, quería más, así que inventó un truco para poder robar un banco sin ser vista y que el dinero desapareciera ante la mirada de los clientes.
Robó todos los bancos de la cuidad, la prensa la nombró “El Ladrón Invisible” por su oscuro truco, además cuando cometía delitos dejaba una nota que decía “ahora lo vez, ahora no atte. El ladrón, invisible”. Volvía locos a los policías de Estados Unidos, se volvió famosa a nivel internacional por su peculiar forma de cometer delitos. Bajo el seudónimo de El Ladrón Invisible robo por meses recuperando su fortuna.

En una huida de la policía Jounie volvió al escenario que la vio nacer, su manager la reconoció, la saludó y platicó con ella unos minutos y le recordó porque su interés por la magia, cuando Jounie era pequeña era muy pobre, recaudaba dinero haciendo trucos callejeros para vivir, pero en ese tiempo a Jounie lo interesaba el dinero, hacia trucos solo para divertir a la gente que pasaba a su lado, hasta que su manager la descubrió y la llevo a las Vegas a ser una de las mejores ilusionistas de esa ciudad.

Había un show de caridad y John, su Manager, convenció a Jounie a participar, ella aceptó, pero el ladrón invisible aún vivía en ella y pensaba robar el dinero recaudado ante los ojos del público. El show iba a comenzar, Jounie estaba lista para su delito pero al subir al escenario vio a toda la gente que le aplaudía como cuando era “Jounie la Magnífica”, como antes le decían. Jounie se arrepintió y confesó la verdad sobre el Ladrón invisible y ella, fue arrestada por robos múltiples y una que otra estafa. John la felicitó por su confesión, pero le dijo que debería cometer un delito más para ser recordada para siempre.

Jounie pidió al guardia de la cárcel una colcha para dormir, se envolvió con la colcha fuertemente creando un bulto con su cuerpo, ante los ojos y presos y policías Jounie había desaparecido.
Algunos dicen que volvió a las calles a hacer trucos callejeros, otros que huyó del país, eso no lo sé, pero lo que puedo asegurar, es que Jounie Montiel logró sacar el lado oscuro de la magia.

Dulce Letona.
Egresada del Técnico en locución por la universidad Mariano Gálvez, actualmente estudia el último año de licenciatura de ciencias de la comunicación y la misma universidad, le gusta escribir narrativa corta, actuar y producir materiales audiovisuales