Por Fabrizio Quemé

No puedo negar que soy aficionado de las composiciones de rock de tres o más acordes, de bandas de todas las latitudes del mundo, como Los Tiros, The Motherly, Humus Fuga, Savages, Boris, Pixies, Las Robertas, Bo Ningen y Sleater-Kinney, entre muchas otras más.

Pero, estoy consciente de que el rock ‘n’ roll y sus subgéneros no son la supremacía musical; tampoco defiendo a capa y espada a bandas de “Rock Clásico”, consagradas y destinadas a ser escuchadas por los siglos de los siglos…

Considero que es importante reconocer que la buena música es simplemente una opinión subjetiva que puede variar según la mentalidad de cada persona. Hoy en día, muchos añoran las viejas escenas del rock y no falta el nostálgico que se atreve a declarar que “la música de ahora es mala”.

Entre los géneros generalmente desestimados o poco comprendidos es la música electrónica, que cabe mencionar, lleva más de medio siglo de existencia y no se limita a los ritmos bailables, prejuicio que confieso haber tenido hace muchos años atrás.

La música electrónica suele ser menospreciada por algunos puristas, por el hecho de no ser compuesta a base de instrumentos tradicionales y en otros casos por considerarse música que pertenece exclusivamente a los clubs de baile.

Estos conceptos son totalmente errados, basta con recordar a Pink Floyd, una de las bandas más veneradas y sacralizadas, quienes han recurrido a la utilización de sintetizadores, sí, repito, sintetizadores; instrumentos o máquinas que producen alucinantes sonidos, con un sinfín de posibilidades.

En cuanto al aspecto bailable de la música, el rock ‘n’ roll inició como un género que hizo bailar a los baby boomers y los acercó a movimientos lascivos y letras sexistas (factor que no solo ha pertenecido a géneros como el reguetón, pero este ya es otro tema que merece un tratamiento por aparte).

La Escena guatemalteca

Es indudable que las bandas surgidas en Guatemala a mediados del Siglo XX nos dejaron un gran legado: canciones memorables, discos legendarios, concierto épicos y muchos recuerdos que hacen añorar una época de aceptación y difusión a la música nacional.

Pero es el momento de prestar atención a las nuevas propuestas, escuchar los nuevos sonidos que proliferan en las plataformas digitales y espacios alternativos. El panorama actual es muy diverso y cuenta con sellos como Bajo Presión y Danzón Records; y actividades visionarias como la Semana de la Música Avanzada o el Festival Gradiente, llevado a cabo por primera vez algunos meses atrás.

Dichos eventos han puesto la mirada en actos musicales de vanguardia que utilizan ordenadores, sintetizadores, pedales de efectos, samplers y otros instrumentos modernos para ampliar los horizontes sonoros.

Entre la nueva camada de músicos(as) que han surgido en años recientes figuran Alex Hentze, Diéresis, Mashimón, Fraaek, Mabe Fratti, Pamela Flores, Vÿs Mür, Nosé e introAcido, quienes bajo una estética visionaria han comenzado a forjar una nueva y prometedora escena musical en el país.

Para finalizar, comparto un playlist con temas de los músicos mencionados anteriormente y reto a los verdaderos melómanos a expandir sus conciencias a través sonidos actuales e innovadores y así demoler prejuicios absurdos.