Boletín Q’anil / Noviembre 2016

El aborto es prohibido con intenciones políticas en muchas partes del mundo. En esta ocasión reflexionamos sobre el aborto como realidad de vida, lo que nos interesa es reflexionar acerca de las razones por las que es prohibido. Es probable que algunas de las personas que lean este texto hayan abortado alguna vez, varias veces o conozcan a alguien que lo haya hecho, lo quiso hacer o está pensando en hacerlo. Por eso escribimos sobre la necesidad del acompañamiento desde el respeto y el cuidado a quienes se deciden por esta opción.

Muchas veces las opiniones que criminalizan al aborto lo limitan a una cuestión personalizada responsabilidad individual de quien lo realiza en su cuerpo; pero en realidad es un fenómeno colectivo de la realidad de las mujeres que por lo regular lo realizan de manera clandestina porque el sistema moralista del patriarcado les prohíbe decidir cómo sujetas políticas de sus cuerpos.

En ésta lógica de disciplinar los cuerpos según los necesidades del sistema patriarcal- capitalista, el Estado (como institución masculina) no solo toma decisiones sobre los cuerpos y vidas de las mujeres sin representar sus “necesidades humanas esenciales [1] ”-, sino que además ejerce poder y castigo sobre aquellas que deciden acerca de sus cuerpos de manera concreta.

Se habla también mucho de la importancia de no permitir el aborto por los efectos emocionales que viven las mujeres durante y después del aborto. Efectivamente hay quienes viven con culpa y vergüenza el haber pasado por una experiencia como esa, debido a los juicios morales, sanciones sociales y posibles castigos penales que en la mayor parte de países existe. Hay quienes sin embargo, lo han vivido como un acto de dignidad y de afrontamiento para asumir sus condiciones reales de vida. Este daño emocional hay que enfrentarlo con solidaridad y cariño entre nosotras, nuestros cuerpos contrarrestando hacia el desconocimiento, los prejuicios y sanciones sociales.

A cualquiera le puede pasar en cualquier momento de su vida o le ha pasado, aunque es posible que esto nunca salga a luz.

Las decisiones deben de estar en las manos de las personas que viven tales circunstancias y que vivirán tales hechos. Sobre el aborto deben decidir mujeres. Siempre, sin prejuicios, sin culpa, sin miedo. Porque son ellas y sus cuerpos a quien corresponde socialmente lo que implica el embarazo, la maternidad y el acompañamiento de sus crías. Por eso mismo, el aborto es un fenómeno colectivo sobre el que corresponde decidir a la mitad de la población mundial, en su contexto.

El contrasentido surge cuando instituciones o personas que pretenden asumir el control de cuerpos que consideran ‘preferencialmente sumisos’ niegan a las mujeres las decisiones sobre sus cuerpos y sexualidades, pero contradictoriamente les dejan toda la responsabilidad en el caso del embarazo y se les obliga a maternidades no deseadas por ellas.

Si partimos del hecho que el aborto es una realidad para miles de mujeres, de manera legal o clandestina, y reconocemos que es un derecho de todo ser humano recuperar el conocimiento corporal sobre sus decisiones sexuales, de salud y para buscar el bienestar integral sobre sus propios cuerpos, es necesario cuestionar las razones culturales, sociales y moralistas que condenan a las mujeres que han decidido parar un embarazo del cual no desean hacerse cargo, puesto que no lo decidieron. Se trata entonces de la libre decisión y de disminuir los daños corporales, emocionales y de la salud. ¿Cómo hacerlo entonces? Hay muchas maneras.

Las mujeres estamos recuperando el conocimiento corporal que se nos ha sido negado por un proceso de institucionalización que por siglos han pretendido saber más acerca de nuestros cuerpos que nosotras mismas. Hemos llegado al colmo, que nosotras mismas desconocemos quienes somos, qué queremos y el protagonismo activo y consciente que es posible tener sobre nuestra existencia. Para poner un ejemplo: existen en la actualidad cada vez más espacios en donde se recuperan y multiplican el conocimiento sobre el embarazo y el parto desde mujeres para mujeres, espacios con mucho valor y solidaridad; existen también redes de acompañamiento durante y después del aborto pero de forma clandestina e ilegal.

Los daños corporales se evitan o disminuyen multiplicando el conocimiento sobre el cuerpo y la atención necesaria de un aborto en sus fases pre-, durante y post-aborto y construyendo redes de apoyo médico que acompaña a las mujeres en sus necesidades concretas, para que sean a favor de sus decisiones. Es un hecho que necesitamos saber y aprender aún tanto del proceso, que necesitamos acercarnos más a la experiencia directa de las mujeres.

En el mes en que las mujeres de todo el mundo unen sus energías para nombra la importancia de erradicar la violencia de nuestras vidas, es fundamental tener presente el conocimiento sobre nuestros cuerpos y sexualidades, en espacios cuidadosos de la vida y el bienestar; la construcción de redes de apoyo psicosocial y de atención en salud que acompañen a las mujeres y sus necesidades concretas y que favorezcan y respeten la toma libre de sus decisiones.

Nuestra perspectiva es no solo política, sino de agradecimiento a la vida, por vivir en un mundo en donde la valentía de las mujeres nos ha llevado a debatir y tomar decisiones a favor de la vida, la alegría y gozo. Estos procesos nos hacen crecer, entender y cuestionar de nuevas maneras nuestra propia existencia. Estas líneas son nuestro tributo a las mujeres que admiramos cada día y de diversas maneras por el mundo que se atreven a construir.

Literatura y medios sugeridos para aprender más de la ginecología, del acompañamiento del aborto y experiencias directas:

Cuaderno de Cuidados pre, durante y post aborto (con pastillas). http://cuadernodecuidados.blogspot.com/2016/06/cuaderno-de-cuidados-pre-durante-y-post_16.html

Libro: “Hablemos de aborto y misoprostol: Información segura y experiencias sobre su uso”.  http://abortoinfosegura.com/blog/de-libre-descarga/

Manual Introductorio Ginecología Natural: https://we.riseup.net/assets/173878/176109315-Manual-Introductorio-a-la-Ginecologia-Natural- Pabla-Perez-San-Martin.pdf

Documental: MIAU: Movimiento insurrecto por la autonomía de una misma https://vimeo.com/118763092

Centro de Formación-Sanación e Investigación Q’anil es un espacio que busca contribuir a la regeneración de tejidos sociales dañados, desde procesos formativos y vivenciales impulsando procesos de crecimiento personal, investigaciones y formación de formador@s. Puedes conocer más sobre su trabajo en http://sanacionqanil.org.gt o facebook.com/sanacionqanil o al correo comunicación@sanacionqanil.org.gt

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[1] Grupo de Mujeres Mayas Kaqla. El sentir y la palabra de las Mujeres mayas Kaqla. Necesidades Humanas Esenciales: necesidades de afecto, protección, sustento (vivienda, tierra, educación), libertad, identidad, ocio, recreación así como la forma en que ejercemos nuestros derechos cívicos, económicos y políticos. Edit. Cholsamaj. Guatemala, 2004. Pp. 33-34