Los inicios

Fue la necesidad de tener un recuerdo más quieto, para poder apreciar con detenimiento algunos detalles, en conjunción de la posible sensación del momento o del movimiento; como también lo sorpresivo, gracioso, destrozador o inquietante que puede ser una imagen.Todo eso fue agregándose poco a poco, porque en principio la idea de fotografiar no estaba en mi plan de vida (como algunas otras cosas, ja,ja,ja).

Pero apareció, me atrapó y me envolvió en ese mundo tejido de colores y escenas, que estaban ahí y que muy pocas veces me inmovilizaba para poder contemplarlo, o si lo notaba, no expresaba mayor cosa más que un ¡Oooh! y hasta ahí. Entonces, la gradual introducción de la fotografía en mis días, es un buen recurso para estar en cualquier lugar de manera diferente, que no lleva más de 6 años, no es algo que haga a tiempo completo o que lo sepa hacer profesionalmente, solo me dejo llevar por esa conexión con el instante y la disposición del tiempo que tenga para estar en algunos lugares, al igual que la posibilidad de tener algo con que fotografiar.

Porque de lo contrario ese encuadre solo permanecerá en mi mente, digamos también que es una puerta que llegó para darme una escape a la contemplación, pues ver, mirar y contemplar no son para nada lo mismo, perecen hermanos, sí, y hasta como que nacieron el mismo día como para ser trillizos, pero la contemplación, es el hermano mayor, lleno de sabiduría con una complejidad que todo lo vuelve más simple. Y quizás lo perciba de esa manera, porque mis primeras fotografías no fueron de personas, sino de montañas, volcanes, cumbres que encerraban más que paz, bosques que te abrazaban con un amor silvestre, noches que te cubren con ese arrullador parpadeo luz, lo justo que necesitabas para seguir soportando algunos lugares civilizados.

Los referentes

Quizás la inspiración de algún fotógrafo(a) no ocurrió en mí, pero si persiste en gran manera mi admiración hacia quien trabaje con fotografía, porque es un mundo de «quietud» que genera movimiento en todas las formas posibles y eso se lo dejamos al espectador, porque esto sigue siendo arte, arte que encapsula todo, menos nada, que en lo personal, cualquier imagen tomada es buena, solo le falta un detalle, puede ser color, algo de recorte, su edición completa. O puede servir para ser intervenida o incluso puede ser el agregado de un enunciado que le d el toque que necesita, porque con esas aparentes simples palabras, en algunos casos, le da más estructura a lo observado. Y Voilá, lo que antes solo fue un manchón, una línea por aquí otra por allá, un rostro casi desfigurado, o una imagen tomada así nada más, ahora es parte de una nueva forma de vida. Sino vean lo que algunas personas con las palabras correctas agregan y verán la transformación de lo que está a nuestra vista… Yo seguiré inspirándome por lo que los días me puedan mostrar y dejar atrapar.

La búsqueda

Desde el comienzo, estaba más inclinado a esa sensación de estar suspendido, como los saltos, vuelos, esa idea de estar en las nubes, como transmitir que es placentero estar en el aire. Y luego todo se volvió mas espontaneo, no me quejo, se que tendré el momento para reencontrarme con mi idea inicial. Plasmaría de todo, siempre y cuando tenga cámara en mano, es solo que mis limitaciones, se dan un tanto por la inseguridad del país, las restricciones de algunos sitios, pero esa no es excusa para seguir capturando lo que un fragmento de segundo o unos largos minutos pueden contener.

-Samajel