¿Por qué recuperar la Vulva? ¿Y qué de hecho hay que recuperar? ¿Por qué? ¿Cómo?

 

Por Corinne Lehr

Centro de Sanación-Formación e Investigación Transpersonal Qanil

Hagamos un experimento. Intentemos visualizar una vulva y todas sus partes ¿Podemos? ¿Sabemos cómo es o se ve nuestra vulva? ¿La hemos visto alguna vez en detalle? ¿El color de la piel, el tamaño de nuestros labios, el clítoris? ¿Podríamos dibujarla y nombrarla parte por parte? ¿Las imágenes que tenemos de las vulvas vienen directamente de la experiencia propia de nuestros cuerpos, de amigas o vienen de imágenes ajenas, de personas que no tienen nuestros cuerpos?

Sabemos la respuesta. Carecemos de conocimiento y conciencia sobre nuestros cuerpos, más aún, sobre nuestras vulvas. Muchas veces, ni siquiera las nombramos, mucho menos las tocamos. No es casualidad. ¡Es un aprendizaje a propósito! Ya desde hace mucho tiempo, algunos hombres occidentales con el privilegio de una influencia poderosa y amplia[1] opinaron que el genital femenino no existe o mejor dicho que es una representación de la carencia biológica del pene y así decretaron una imaginaria “superioridad masculina”.

Esos imaginarios se construyen básicamente desde cuatro fuentes, mismas que establecen apreciaciones y percepciones acerca de la genitalidad de sus portador*s:

Primero: las religiones, especialmente las de raíz judeo-cristianas e islámicas, creando imaginarios de vergüenza y pecado y tabúes secretos y culposos.

Segundo: la “educación” preocupada por la información más que por la formación humana, es incompleta, no estimula la exploración y la mayoría de las veces menciona las partes del cuerpo, pero no sus complejidades.

Tercero: la pornografía que crea imaginarios de poder y sumisión, hiper sexualizados, violentos y de placer infinito a partir de penes penetrando o vaginas siendo penetradas, la genitalidad como única, exclusiva y representativa forma sexual de relacionarse.

Cuarto: muchas formas de arte occidental que expresan lo falocéntrico como la expresión por excelencia de lo masculino, símbolo de lo patriarcal. Hasta mi abuela tiene la estatua de un hombre griego desnudo en su casa y el pene está muy detallado. Yo crecí viéndolo cada vez que la visitaba y nunca lo sentí fuera de lo normal: es Arte.

¿Pero un dibujo de una Vulva? ¿Detallada? ¡Impensable!. La vulva pocas veces es representada.

La Vulva, Betty Dodson

La Vulva, Betty Dodson

En los cuatro casos las imágenes vienen desde interpretaciones y valores masculinizados que se influyen mutuamente entre ellos. Aunque existe esa negación, no significa que no hay imaginarios sobre el genital femenino. Un papel importante es el que juega el lenguaje, sistema con el cual nos orientamos en el mundo y nos ínter-relacionamos, que expresa y reproduce realidades. Cuando se trata de la sexualidad, de los cuerpos y del placer de las mujeres, faltan palabras y falta la costumbre de expresarse. En muchas ocasiones ni siquiera existen las palabras o lenguajes colectivos para nombrar a nuestro cuerpo de manera orgullosa, placentera y con autoestima.

La carencia de palabras apreciativas o precisas indica una carencia de relacionamiento apreciativo. Los seres humanos se identifican según sus genitales, las expresiones sobre los genitales siempre son expresiones sobre identidades y géneros. La carencia de palabras colectivas y positivas nos limita en nuestra identificación e intercambio de conocimiento o experiencias dentro de redes de mujeres y en nuestro posicionamiento privado y político.

Un fenómeno muy significativo de la negación a la Vulva y de la carencia del lenguaje, es el uso de la palabra Vagina en vez de Vulva. Usualmente se entiende por Vagina al canal que junta la parte exterior con la Vulva, la parte interior. Esto es una reducción patriarcal, heterosexual y enfocada a la reproducción, que excluye toda la parte del genital femenino que produce el placer. Como solo se necesita a la Vagina para la reproducción -y para el placer masculino- solo se habla de la Vagina.

Pero la palabra Vulva describe toda la parte exterior: los labios inferiores y exteriores, el punto del clítoris[2], la capucha, el frenillo del clítoris y la apertura de la uretra. También dentro de grupos feministas observo frecuentemente esta confusión, por lo cual es necesario aclararlo para trascender.

Otro tema importante si hablamos de la recuperación de la conciencia y de la sexualidad autónoma, es la Virginidad. Es un mito religioso patriarcal de tanta profundidad que controla la vida y la sexualidad de millones de mujeres. La identidad y el respeto hacia “la mujer” está condicionado socio-culturalmente por su capacidad de reproducción y su “manera adecuada/responsable” (eso quiere decir determinada y controlada por valores masculinos) de manejar este tema. ¡La virginidad biológica no existe!

 Schwarzweiss

Schwarzweiss

Ningún médico, ni nadie, puede comprobar la virginidad a través de un examen o instrumento ya que no existe ¡solo en nuestras cabezas! Existen hímenes de formas muy diversas pero nunca están cerradas. La famosa mancha de sangre es un indicio de una herida y no de un himen cerrado que se haya roto por tener relaciones sexuales. De hecho, si estuviera cerrado el himen nos causaría serios problemas ya que no podría salir la sangre menstrual. La mancha de sangre y las exigencias que conlleva, más que todo, representa este control masculino sobre el cuerpo de las mujeres.

¿Y por qué todo este esfuerzo? ¿Para qué sirve la negación de la Vulva en el conocimiento, el lenguaje y la conciencia? Es lo de siempre… funciona como estrategia de control para mantener alejadas a las mujeres del conocimiento y la auto-regulación sexual que es necesaria para tomar decisiones libres desde los propios intereses. Mujeres que viven su sexualidad consciente y autónomamente representan un peligro para el sistema patriarcal y por eso son estigmatizadas, criticadas, culpadas y condenadas socialmente

¿Cómo nos relacionamos de manera sexual y placentera desde nuestros cuerpos y nuestras necesidades si nos falta el auto-conocimiento, las herramientas de comunicación, conciencia y conexión corporal, así como una autoestima sexual? ¿Cómo influye en la recuperación privada y política de nuestros cuerpos? ¿Qué significado y qué valor tiene la exigencia de la frase “Mi cuerpo es Mío” o “Yo decido sobre mi Cuerpo” en este contexto?

¿Realmente decidimos? ¿Cómo podemos contrarrestar, revelar y recuperar la Vulva, la Conciencia y la Autonomía Sexual?

Es factible. Causa mucha alegría y placer, y solo es necesario un poco de valor y confianza. Primero lo podemos hacer de forma individual para darnos cuenta de nosotras, lo que nos gusta y lo que necesitamos. Nos podemos ver, tocar, explorar, masturbar, auto-examinar e informar. Solo necesitamos nuestros cuerpos e información adecuada (la cual es accesible a través de centros de información, Internet, libros y personas con este tipo de conciencia).

Luego podremos reconocer que un poco más de conciencia corporal y lenguaje a lo mejor significa también involucrarnos y multiplicarlo en espacios de intercambio dentro de nuestras relaciones de amistad, familiar y afectivos. Crear espacios de seguridad y confianza para hablar y reflexionar nuestras experiencias, prácticas, placeres y límites sexuales para acomodarlos a nuestras necesidades.

Comunicarnos y expresarnos desde la conciencia corporal nos permite transformar nuestras relaciones hacia nosotras mismas y la interrelación con l@s demás.

¡Que Viva la Vulva – Salvaje y Autónoma!

 

[1] Por ejemplo, Aristóteles, Lacan, Freud, Galen, Jean Baudrillard o Roland Barthes.

[2] El clítoris es el único órgano que solamente existe para producir placer y en realidad es mucho más grande de lo que vemos. La mayor parte del órgano está ubicado en el interior del cuerpo, lo cual significa que no esté accesible para explorar desde el placer.

 

Centro de Formación-Sanación e Investigación Q’anil es un espacio que busca contribuir a la regeneración de tejidos sociales dañados, desde procesos formativos y vivenciales impulsando procesos de crecimiento personal, investigaciones y formación de formador@s. Puedes conocer más sobre su trabajo en http://centrosanacionqanil.blogspot.com/facebook.com/sanacionqanil