“Agua que no quiere alimentar la codicia por el oro, agua que no quiere ahogarse en la producción de cemento … Agua que somos, agua profunda de los océanos, agua que se acarrea con cubetas, agua convocada por los abuelitos para hacer crecer la cosecha”

(Fragmento del poema “Agua” de Rosa Chávez)

Por Fabrizio Quemé

Es imposible pensar en un mundo sin agua, aparte de las tareas que realizamos a diario con esta, nuestros propios cuerpos están compuestos de un 70% de agua. Un gran porcentaje del agua en el mundo, se encuentra contaminada y el agua restante es depredada por los intereses mezquinos de la iniciativa privada como la minería. Tampoco existen políticas adecuadas para su protección y saneamiento, lo cual pone en riesgo la vida de la población.

Es por estas razones que la Asamblea Social y Popular convocó recientemente a la Marcha por el Agua, la cual será llevada a cabo a partir del 11 de abril, iniciando desde Tecún Umán, San Marcos.  El 14 de abril se tiene programada otra corriente desde Purulhá en Baja Verapaz. Los manifestantes recorrerán varios kilómetros desde estos dos puntos para alcanzar una concentración masiva el 22 de abril en la Plaza de la Constitución, fecha que coincide con el Día Internacional de la Tierra.

Estos son algunos de los objetivos de la Marcha por el Agua, expuestos por el Consejo Maya K’iche’ Quetzaltenango:

1. EXIGIR la recuperación de nacimientos, ríos, lagos, lagunas y costas marinas que han sido contaminadas, robadas y desviadas con propósitos mercantilistas.

2. FORTALECER la articulación, lucha y coordinación en la defensa del agua, la tierra, los alimentos y el territorio.

3. APORTAR a la toma de conciencia del pueblo guatemalteco sobre las políticas públicas y actividades económicas que impactan negativamente la Tierra, el agua y la vida de todos los seres vivos.

4. DENUNCIAR Y RECHAZAR la criminalización y persecución política en contra de las y los defensores del agua, la tierra y el territorio.

Defender el agua es defender la vida, por lo tanto, es importante ser parte de la movilización y organizarnos para evitar catástrofes ambientales como la del Río La Pasión y otros más silenciadas por la impunidad y olvidadas por el desinterés de la población.