Espejo
 
Mi madre llora
Sus lágrimas caen al suelo
juego con ellas.
 
Hacen un charco,
llueve y es de noche.
Salto en sus lágrimas.
 
Mi madre llora
me abraza,
pero quiero seguir jugando,
saltando en sus lágrimas.
 
Es de noche:
mi madre está sentada
¿Estará perdida?
 
Salto, salto…
el charco es grande,
refleja la luna.
 
— 
 
Pesadilla
 
Un sueño:
 
Suena el teléfono:
una sombra contesta,
pregunta
¿Quién fue?
Alguien responde.
 
Otra sombra dice:
¿Qué harás?
Silencio.
Alguien no responde.
 
Las sombras se entrelazan,
alguien llora
¿Será una sombra?
¿Qué llora una sombra?
 
Pasos.
Un portazo.
La otra sombra se desvanece.
La luz ya no existe.
 
Una sombra no existe si hay luz.
 
Mañana
 
La vida es todo aquello que dices.
Todo lo que pasa a nuestro alrededor y no se queda, nos abandona.
 
Todo lo que no tenemos y que juramos
haría nuestra vida mejor, mucho mejor.
 
Con miedo susurras:
mañana nos iremos, lo dices y no te creo.
 
Mañana, mañana será.
 
Lo dices para convencerte de que mañana…
que mañana igual seguiremos aquí.
 
Nuestro futuro, dices, está al cruzar ésos muros
aquellos –señalas –que nos separan de ayer
que interrumpen nuestro mañana.
 
Si te esforzaras,
si dejaras de buscar conchas en el mar
veneno en los pinceles
Libertad en nuestra rutina.
 
Si te esforzaras…
podríamos partir mañana dices
 
Mañana que es un buen lugar.
 
Dices y ya no te escucho
El mar empieza a tragarme
Las conchas están lejos.
 
Edwing Marroquín
 
Nació en 1991. Licenciado en literatura. Co-editor de la Editorial Mandrágora. Lector.