Radar Poético: Sheila Aguilar

Sheila Aguilar es una joven escritora cuyos poemas poseen mucha vehemencia y un alto contenido social pues aborda no solo sus tribulaciones sino también las de una sociedad inmersa en contradicciones y desigualdades. “Leí unos cuantos poemas que me dejaron con la interrogante de porqué yo no hablaba también, qué hacía yo callada de todo lo que pasa y no grito o bueno, escribo al menos” indica Sheila cuando se le pregunta sobre la influencia de cierto tipo de literatura en su trabajo.

Cuando se refiere a la maternidad y su influencia en su línea poética en esa nueva etapa de su vida responde: “El poema Arcos es largo y casi todo es inspirado en el nacer de una persona, no específicamente de mi hijo, pero de su nacimiento se inspiró todo ese texto”.

A continuación compartimos cinco poemas de la escritora entre los cuales se encuentra Arcos que es uno de sus más recientes:

(Fragmento, Las Alas del Colibrí)

La tortura se llena los bolsillos con mi incertidumbre,

no puedo callar los gritos que me lanza,

paquidermo dorado en mis hombros

rechazas la realidad que me ciñe,

pintas mis parpados a su capricho.

El monasterio de la ira cae en mi pecho,

es el tren que galopa en la aorta,

llama que me agita.

 

Mis padres ataron mis manos hambrientas de huracanes,

sellaron mi boca que lamía las letras del profeta,

colocaron en mis ojos alas de mariposa estéril,

hicieron chocar mis pies en los verdes crucifijos

y los santos manantiales,

vertieron en mis oídos el eucalipto de la razón.

Era una mujer de bien,

era una buena mujer,

era mujer, aunque ellos no lo quisieran.

 

Esperé

Como cuando una serpiente nos enreda

y cedemos a su astucia colmada de divinidad,

adoramos su bífida sabiduría,

pero es en vano.

 

Caemos en el pozo de la hoguera

y una guillotina nos coloca la sonrisa,

nos limpiamos las migajas,

nos secamos el sudor como ganancia

y sentados esperamos verle,

que venga a visitarnos,

que nos lleve consigo,

que nos muestre la puerta del despertar

y nos rasure los ojos para ser santos,

para ser dignos de la cosa más perfecta en la vida,

para que nos desvista y nos limpie los trapos sucios.

 

Nos quedamos a esperar que nos lleve en su columpio

y quedemos curados de la enfermedad que nos consume,

para que nos presente a la gota que nos ha de dar solvencia

que nos ha de dejar con un lirio escarlata en los labios

y con el norte de la tierra en el cuerpo,

así esperé, pero fue en vano…

 

Arcos

Vi nacer en el panal a los zánganos

Con aguijones de un cristal selenita

Rociaron en mi boca una sábila azufrada

Tenían relojes en los parpados

Caminaban sobre las hojas de las hogueras

Una chimenea temblando de ansiedad,

Titubeaba al llamarme

Decía el nombre de  mi abuela, de mi madre,

El nombre de los dioses y la muerte

El nombre que cabe en los hijos de los muertos

Y en el hilo del pasado

Su lengua tenía una bola de cristal

Sumergía los dedos y era polvo

Nacía de las glándulas de los péndulos

Y las corneas disfrazaban los años

 

Era polvo,

Nacía de los brazos del carbón

En el jodido silencio de la esperanza

Era la vaga ironía del calvario

La cruz perfumada de semen

Los miles de vidrios rotos en la marea.

 

No tenía más nombre que mi piel seca

Llena de líneas que titubeaban

Entonces la vida tuvo en sus brazos al tiempo

Amamantándolo con los huesos de mis padres

Ellos escondían sus suspiros en sus dedos secos

Y el tiempo les arrebataba cada mirada

Era un  arco que desenvaina flechas flacas

Y nos quita los suspiros gordos

La madera rojiza que nos cuelga listones violetas

Las lluvias de julio en un diciembre suicidico

Aumentan las caderas de la noche

Dejan caer su rebozo en mis rodillas quebradas

Y no sé si es la luna que muerde mis ojos

O si son mis ojos los que se desprenden de sus hilos

Ya no sé si vi en sus yemas los senderos

O si los senderos se enredaban en sus manos

 

La vida me mostraba la visión del tiempo

Y era el tiempo la consecuencia de los crudos ruidos

De los disparos de montañas vírgenes

Era el tiempo un cadalso que reía como buitre

Un torturador y yo era su coctel vestido de carne

Vestido de vida para fundir la coladera en mis pestañas

Untaba de minutos cada ojo de mi alma

En el cuerpo me escribió edades

Me hacía memorizar ciertos rostros de palo

Unas cuantas semillas de ausencia

Me quitaba siempre el cielo cuando más alto volaba

Me quitaba la tierra cuando más seco tenía los dedos

No era el tiempo enemigo mio

Bonsái de la vida

Mi columpio viejo

Tiempo, vida y yo.

 

Fallé

Nací en octubre

Mi patria matrona del alma

Robo senderos de Xibalbá y me regalo las ramas de la vida

El tun desgranaba las nostalgias de mis pasos

Me dejo la luna menguando en las venas

Me ofreció sus frutos, de sus aguas de sus montes

De sus tierras, de su sangre.

Forjo semillas que volaron con alas de grana

el dictador arranco su güipil.

Se tiñó quedando desnuda

Evito que lamiera el yugo tirano

Y yo, la vi parir mil ejércitos de

Valientes nardos, de cien mil golondrinas

De muchas flechas emancipadas

De mi pecho ardiendo en rabia

Y siento que le falle.

Patria, matrona del alma

 

Perdóname,

Perdóname

Si te corte las esperanzas de caminar

Porque mis pies son inquietos

Perdóname si la obsidiana llora la llaga del maíz,

Porque Mi cuerpo no cubrió tus heridas

Perdóname por el ombligo de nance esclavo

Por las lágrimas de tus ojos de níspero maduro

Por tus trenzas doloridas

Por tu barro quebrado

Por tus arrugas que acarician mis muertos

Por mi cobardía encerrada en promesa

Por mi hermano que mato a su padre

A su madre, a su hijo, a su esposa,

Por el necio que se persigna y llora

Por el lejano que suspira en tu nombre

Por el patriota que canta a tu bandera

Apuñalando tu pecho peregrino,

Porque todos ellos son yo y yo a vos te deje

Lapidada y sola

Desnuda y sola

Amordazada y sola

Por qué a vos te deje luchando sola

Y me apreté al vientre de la muerte.

Patria, Perdóname

 

Armas

Desenredé mi lengua del molde de ideas

Toque muchas veces la puerta de tus ojos

No hubo respuesta

Te pedí ayuda: ¡Paz!

No quería tu dinero,

No quería tu poder

Ni besar siquiera el frío hierro

O que acariciara mi carne tu bala cobarde.

 

Soy hija bastarda de un sistema

que acecha al nadie.

Y los muchos somos nadie.

Persiguen en su inquisición arcaica

Al pobre, al sucio, al sordo, al necio, al raro

Al diferente, al artista, al poeta

Al que se calla solo en carne,

Porque los ideales  son tan grandes

Que aunque muera quedará en otra persona,

Porque es un virus que se escudriña en la sangre de los nadie

Y nos pasa su santa unción en vinos de rebeldía

Porque mi alma es rebelde

Y mis letras insensatas.

 

Régimen fusilador de pensamientos

Cobarde hombre que a tu hermano condenas

con fusiles y bombas

Soy unidad mínima con granadas de poesía

Que usaré en un poema censurado

En las líneas de mis manos firmo utopías

Y No tendrán como callarme porque aullarán Libertad! mis manos

Mis ojos cantaran ¡Paz!

Al viento silbaran mis piernas ¡Justicia!

Y solo entonces, cuando no teniendo como callarme

Me presentan a la muerte

Disimulada en pólvora callada

que se posa en mi pecho como orquídea escarlata,

sus labios agría agonía maldicen

Porque solo tus letras me viven y vivo en ellas

Porque solo la poesía es rebelde

Porque sos libertad poesía

Porque sos justicia poesía

Porque sos torrente violenta de rabia

Y sabes amar a los nadie

Y sabes escuchar a los nadie

Y sabes libertar a los todos,

Por vos muero violencia, pero vivo letras, Poesía.

 

 

Sobre la autora:

Conocida con el seudónimo de CHELITA, estudia la carrera de Licenciatura en Ciencias Jurídicas y Sociales de la Universidad de San Carlos de Guatemala, en junio de 2013 gana el primer lugar del concurso de poesía de Poetry Slam, haciéndose acreedora a un lugar en la final de ese año del tercer ciclo de Poetry Slam del cual gana el segundo lugar. Participa en el evento 100,000 poetas por el cambio. En enero de 2014 gana el primer concurso poético del cuarto ciclo de Poetry Slam. Una de las Coordinadoras y organizadoras del Festival Internacional de Poesía “GRITO DE MUJER” convocado por Mujeres Poetas Internacional, de igual forma tienen a su cargo este año el curso de “Introducción a la Poesía: Elementos y Modalidades” en los cursos libres universitarios de la Universidad de San Carlos de Guatemala. Ha sido publicada en la revista en línea de poesía sociopolítica “POR EL INSULTISMO”  y en el periódico de la Universidad Mariano Galvez;  madre de un bebé que espera en el futuro incursione en las letras, al igual que sus padres.